Nadie quiere ser uno más.

Si te pareces a los demás, lo más probable es que no te elijan.

Te explico cómo evitarlo.

¿Por qué deberían elegirte a ti y no a otro?

Calidad Experiencia Profesionalidad Trato personalizado Pasión Soluciones a medida Confianza

Todos dicen lo mismo.

La solución:

Diferenciación

En vez de decir «17 años de experiencia», cuenta:
¿Qué sabes hoy que no sabías hace 17 años?

Lo que cuentas cuenta.
Y lo que no cuentas también.

Somos. Tenemos. Ofrecemos.

Nosotros. Nosotros.

¿Y tu cliente?

¿Qué quiere? ¿Qué necesita? ¿Qué problema tiene?

Los negocios van de solucionar problemas a los demás.

Conexión

¿Cuál te gusta más?

El mismo ejemplo, rediseñado con personalidad propia
Ejemplo de web de reformas con diseño genérico de plantilla

Es la misma empresa.

Lo que cambia es cómo la percibes.

Seducción

¿Qué crees que necesitas?

¿Qué necesitas?

Ni idea.

No lo sé porque aún no te conozco.

Tu negocio tiene más dentro de lo que parece — lavadora negra con las nueve oportunidades del negocio girando dentro, junto a un calcetín blanco.
Oportunidad 01 · Clientes — ¿Cuántos compraron y nunca volviste a hablar con ellos?
Oportunidad 02 · Personas — ¿Quién trabaja contigo y nadie sabe ni quién es ni qué hace?
Oportunidad 03 · Conocimiento — ¿A pesar de tu experiencia sigues vendiendo horas de trabajo?
Oportunidad 04 · Experiencia — ¿Tienes tu propia metodología después de resolver tantas veces el mismo problema?
Oportunidad 05 · Historia — ¿Qué te ha llevado a hacer lo que haces?
Oportunidad 06 · Procesos — ¿Qué tarea repites cada día que una máquina podría hacer por ti?
Oportunidad 07 · Datos — ¿Qué datos llevas años sin medir aunque mejorarían tus decisiones?
Oportunidad 08 · Tiempo — ¿Qué estás aplazando hacer en tu empresa con la excusa de que no tienes tiempo?
Oportunidad 09 · Ideas — ¿Por qué llevas años esperando que alguien te acompañe en esa idea o innovación que te gustaría hacer?
Noelia

NOELIA DELGADO
Comunicación estratégica.

Hola.
Esta soy yo, la que lleva un rato haciéndote preguntas.

Me dedico a la comunicación estratégica y lo llamo así porque incluye muchas habilidades.

  • Fotógrafa.
  • Copywriter.
  • Storyteller.
  • Estratega.
  • Diseñadora web.
  • Creadora de contenido.

El porqué hago esto, te lo explico con una historia:

Cómo dejé de intentar meterme donde no cabía.

Durante mucho tiempo pensé que tenía que elegir.

Fotógrafa Copywriter Storyteller Estratega Diseñadora web Creadora de contenido

Tener tantas habilidades para mí era más un problema que una ventaja. Cuando les explicaba a los demás lo que hacía, o bien no lo entendían o me decían: «pero no puedes ser tantas cosas», «el que mucho abarca poco aprieta».

Cuando conocía a alguien le preguntaba a qué se dedicaba y me respondía: «soy ingeniero», «soy arquitecto», «soy médico». Yo escuchaba y pensaba qué suerte tener las cosas tan claras y poder poner foco en lo que quieres hacer. Yo me atormenté durante años porque no sabía lo que tenía que hacer. Busqué, y solo encontré más cosas que aprender para definirme.

Y cada vez me sentía más bicho raro.

Hasta que un día dejé de preguntarme qué profesión me podía definir.

Y empecé a fijarme en qué hacía. Me observé y me di cuenta de que siempre hacía lo mismo: observar, escuchar, encontrar algo que otros no veían, y después pensaba qué se podía hacer con eso.

Entonces entendí que mis habilidades no eran mi problema.

Eran mis herramientas.

Por eso hoy, cuando miro un negocio, no solo veo lo que es.

Veo todo lo que podría llegar a ser.

PD: Si tú tampoco tienes claro quién eres, te entiendo.
He pasado más tiempo del que me hubiera gustado intentando encajar donde no cabía.

¿Sabes qué estás aprovechando, qué no y qué podrías mejorar?

Si no lo tienes claro, te ayudo a aclararte. Y si ya lo tienes claro, igual también te puedo ayudar.

Cuéntame.

¿Qué te gustaría que estuviera pasando en tu negocio ahora?

¿Y qué crees que te está frenando?

Elige al menos una

¿Qué crees que se puede mejorar?

Elige al menos una pieza (o «Ni idea»)

Ahora tengo algo que mirar.

Ya tengo algunas piezas.

Ahora me toca mirar a mí.

Voy a mirar lo que me has contado y tu negocio.

Si creo que puedo ayudarte, te escribiré para contarte cómo lo haría.

Y si creo que no soy la persona adecuada, también te lo diré.